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17/12/2018

Ley 27.490: Argentina protege 98.000 km² del Mar Austral con Yaganes y Banco Burdwood II

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Ley 27.490: Argentina protege 98.000 km² del Mar Austral con Yaganes y Banco Burdwood II

El 5 de diciembre de 2018 el Congreso de la Nación sancionó la Ley 27.490, que creó dos nuevas áreas marinas protegidas en la Zona Económica Exclusiva argentina: Namuncurá-Banco Burdwood II, con una superficie de 32.336 kilómetros cuadrados, y Yaganes, ubicada al este de Tierra del Fuego y al sur de las Islas Malvinas, con aproximadamente 69.000 kilómetros cuadrados. En conjunto, las dos áreas suman casi 100.000 km² de océano bajo resguardo formal.

La norma fue promulgada con el respaldo de sectores ambientales, científicos, pesqueros, turísticos y de defensa nacional — una articulación poco habitual que reflejó el consenso sobre la importancia estratégica de estos espacios. La Argentina asumió así un compromiso concreto con la meta del Convenio sobre Diversidad Biológica de proteger al menos el 10 por ciento de sus espacios marítimos, y dio el primer paso formal hacia la consolidación de un Sistema Nacional de Áreas Marinas Protegidas.

El Banco Burdwood II es una elevación submarina ubicada en el talud continental, al sur de las Islas Malvinas. Sus aguas frías y ricas en nutrientes constituyen zonas críticas de desove y cría para especies de alto valor ecológico y comercial: merluza austral, calamar patagónico y diversas especies de condrictios (tiburones y rayas). La categoría de Reserva Nacional Marina Estricta que rige sobre parte de la zona prohíbe cualquier tipo de extracción o perturbación.

Yaganes, por su parte, cubre el sector oceánico situado entre Tierra del Fuego y las Georgias del Sur. Su relevancia biológica radica en las corrientes del Pasaje de Drake y del frente polar, que generan una productividad extraordinaria capaz de sostener colonias de pingüinos, albatros, cetáceos y una diversidad de peces de profundidad todavía poco conocida.

Para la comunidad de buceo técnico y científico, la creación de estas áreas protegidas tiene implicancias directas. Las regulaciones sobre la pesca industrial reducen la presión sobre ecosistemas que, de otro modo, podrían deteriorarse antes de ser correctamente documentados. Al mismo tiempo, la normativa abre la puerta a futuros programas de investigación submarina bajo supervisión estatal.

Desde la sanción de la ley, entidades como Pampa Azul —el programa de ciencia e innovación marina impulsado por el Ministerio de Ciencia— realizaron campañas oceanográficas en ambas áreas para relevar biodiversidad, corrientes y estado de los fondos. Los resultados preliminares confirmaron la presencia de especies y formaciones coralinas de aguas frías que no estaban documentadas con detalle.

La protección del Mar Argentino es también una causa pendiente en materia de difusión: la mayoría de los argentinos desconoce la riqueza de los fondos marinos propios. Iniciativas como DiveArgentina apuntan precisamente a acortar esa distancia entre el patrimonio submarino y la sociedad que lo hereda.

Fuentes

Fuente: Argentina.gob.ar