Las restingas de Punta Mogotes, frente al faro de Mar del Plata, son mucho más que una formación rocosa en la costa bonaerense. A lo largo de más de medio siglo, varios barcos encontraron ahí su final: el Tanis (1901), el Lady Lewis (1906), el Wangard (1908), el Holmeside (1913), el Mendoza (1914) y el James Clunies (1949), entre otros. Estos naufragios transformaron esa zona en uno de los fondos submarinos con mayor densidad histórica de toda la costa atlántica argentina.
Las restingas de Punta Mogotes forman un sistema de arrecifes rocosos poco profundos, a menudo con corrientes impredecibles y visibilidad variable según las condiciones de viento del Mar Argentino. Para los navegantes a vapor y a vela de fines del siglo XIX e inicios del XX, esa combinación era mortal: una niebla densa o un error de cálculo podían resultar en un encallamiento sin retorno. La costa bonaerense no tiene la teatralidad de la Patagonia, pero sí una historia marítima densa que quedó literal e impresa en el fondo del mar.
Los restos de estos barcos se encuentran a profundidades variables, en general menores a 20 metros, lo que los convierte en sitios accesibles para buzos con nivel básico. Sin embargo, las corrientes y la visibilidad de la zona requieren buena planificación. El Centro de Actividades Submarinas Escualo (CASE), una de las instituciones de buceo más antiguas del país, documentó la ubicación de estos naufragios y los incluyó en sus relevamientos históricos de la zona.
El estudio de estos barcos combina historia marítima e investigación subacuática. El Lady Lewis, por ejemplo, era un buque de carga británico; el Holmeside, también británico, encalló en 1913 durante una travesía atlántica de rutina. Los archivos del Museo Marítimo de Buenos Aires y los registros de Lloyd’s of London de la época documentan los detalles de cada hundimiento, aportando contexto a los cascos dispersos que hoy yacen entre las rocas.
Para los buzos de Mar del Plata, estos naufragios históricos complementan la oferta del Parque Subacuático Cristo Rey: mientras los barcos artificiales dan una experiencia más controlada y con mayor biodiversidad visible, las restingas de Punta Mogotes ofrecen algo diferente —la textura del tiempo, los metales oxidados de embarcaciones reales, fragmentos de cascos que se funden con la roca.
La costa bonaerense tiene, en definitiva, dos tipos de buceo en naufragios: el diseñado para el buzo de hoy, y el que dejó la historia sin querer. Ambos conviven a pocos kilómetros de distancia y merecen ser conocidos.
Fuentes
- Centro de Actividades Submarinas Escualo (CASE): Listado de naufragios zona Mar del Plata
- Portal de la Costa: Naufragios en La Costa Argentina
- La Capital MDP: Una aguja en un pajar, un naufragio en una restinga